En los tiempos que nos toca vivir, ¿realmente hemos podido desplegar las alas de nuestra sexualidad?
¿O le seguimos tapando la boca o los ojos?
Todavía los miedos nos invaden y los mandatos culturales pueden más que esa energía creativa pueda fluir, es para muchas mujeres una cuenta pendiente. La sexualidad es como un cofre que esta con barro, barro que se fue acumulando por mensajes, creencias que se transmiten de generación en generación.
Creemos todavía desde una moral rígida, que es algo pecaminoso, sucio y como si esto fuera poco, la hemos circunscrito a la genitalidad; cuando la sexualidad es esa energía, ese poder, ese ser mujer, ese ser varón que vive en cada uno de nosotros. Esa energía creadora, ese mar inmenso donde nos da miedo sumergirnos sin ningún ropaje y ningún disfraz, por que por si solo es maravillosa, profunda.
Entonces nos alejamos de ese mar por medio de puentes, o decidimos cruzarlo por barcos o aviones, o bien muchas veces estamos impávidas frente a el o metemos solamente los pies.
Saltemos a ese mar dejando que las olas rocen nuestra piel y dejarnos llevar, confiar en ese mar que nos abraza y entonces relajar nuestro cuerpo, abrir nuestros sentidos. Y entonces si, salir al encuentro del otro y dejar que dos ríos puedan confluir en el mar inmenso y que la explosión se de y que las puertas se abran, las fronteras cedan y entonces el cielo y la tierra se unen, y se honra a la vida, a la humanidad.
Tags: sexualidad
Me pregunto si el amor esta estrechamente relacionado con el tabu por la sexualidad…
Si no estamos enamorados estaria bien la poligamia?
Desde hoy me uno a este blog!!!
Welcome Lina!
Eso sí, no esperes mucho movimiento, los posts acá salen espaciados, pero salen
Bienvenida Lina. Gracias por visitarnos. Vamos lentas pero vamos