El siguiente texto fue escrito por Inés a modo de explicación sobre qué es la integración y por qué es necesaria, todo dentro del marco del Almanaque Solidario.
Cuando decimos integrar, hablamos de aceptar y aceptarnos. Es ver las limitaciones en el otro y en nosotros mismos. No buscar un lugar para el discapacitado, sino encontrar y formar un lugar para todos. También cuando decimos “integrar” se nos viene a la cabeza la idea de escuela, no solo se debe integrar a nuestros niños al aprendizaje sistemático, sino brindarles a lo largo de su desarrollo todas las experiencias que hacen a su formación; y antes que el desarrollo académico está el juego, un niño que no sabe jugar no puede aprender. Jugar implica compartir, vivenciar, imaginar, idear; el juego es un recurso natural para nuestra inteligencia. Los niños con discapacidad difícilmente accedan a compartir con sus pares juegos al aire libre, o si lo hacen necesitan de asistencia total para el uso, por ejemplo de un tobogán; y así de a poco se van cortando las relaciones con sus mejores maestros (los niños). Todo niño tiene derecho a vincularse con las experiencias propias de la edad, una vuelta en calesita, subirse a la hamaca, tirarse por el tobogán, trepar, etc.
En una plaza integradora encontramos juegos adaptados a diferentes discapacidades con un diseño que posibilite igualdades. Todos los juegos están diseñados conformes a las normas de seguridad en cuanto a alturas criticas y riesgos de atrapamiento que propone el manual de seguridad en áreas de juegos A.D.A. (Americans with Disabilities Act – Acta de los americanos con discapacidad) como también las alturas de las barandas y escalones, los anchos de los senderos, las plataformas, zonas de transferencias, zonas de descanso y arreas de protección de todos los juegos. La utilización de los colores también es un elemento que esta pensado y diseñado con el propósito de lograr contrastes entre las diferentes zonas de los juegos, para brindar información -sobre todo a disminuidos visuales- acerca de agarres de transferencias, y zonas ópticas, ingresos, egresos y salidas laterales, alturas, elementos móviles, planos de apoyo, etc.
Entonces entendemos por Plaza Integradora, un lugar libre de discriminación, un niño con discapacidad jugando con su par sin discapacidad en el mismo lugar, al mismo tiempo, en un mismo juego, aprendiendo el uno del otro, compartiendo vivencias, imaginando y construyendo un mejor futuro.