En la adolescencia sentimos el fervor, el deseo, la pasión nos sacude nuestro ser; sentimos que nos vamos a morir, pero no es así , y ese amor que llega, que nos trae Dios, el que nuestro yo profundo todavía no lo conoce y sin embargo nuestro corazón lo elige para caminar nada menos que la ruta de la vida, y en esa ruta atravesamos puentes, desvíos, pueblos, ciudades, caminos de tierra, cuestas, parece que no avanzamos, autopistas que nos hacen sentir reyes del universo.
Hemos encontrado el amor, ese hombre, esa mujer que parece que nuestro corazón busca por tanto y desde hace tiempo que nos anima a dejar nuevamente otro nido de seguridad; el primero fue el útero de nuestra madre, y porque? Quizás le vemos similitudes a ese nido, o diferencias que nos atraen, Ah si vale la pena que salte al vació, algo en mi corazón me dice que este hombre me recibirá y sin darnos cuenta actualizamos el deseo de Dios, el proyecto de que la mujer se una al hombre dejando a sus padres.Si dejando lo conocido, lo que al fin y al cabo es proyecto de otros, aunque sean de mis padres; y allí voy agradeciendo por supuesto lo que he recibido,lo enseñado.Alli voy dando gracias por la vida, por la fe, por la esperanza, por el amor .Allí voy perdonando lo que no pudieron darme, el que no me amaron como yo esperaba, el que no me valoraron, si, perdonando para que yo comience un nuevo camino, una nueva historia, comprendiendo y soltando para tomar este hombre, esta mujer que ahora caminara a mi lado. Dejo el pueblo de mis padres, o la ciudad, lo que sea que haya sido mi historia, no llevo mucho, el perdón ha permitido y ha abierto mis manos para soltar viejas deudas ,heridas y pudo abrir mis labios para decir te perdono papa, mama por todo lo que no pudiste darme y yo lo necesitaba; te doy gracias por el amor, el respeto, la generosidad, la paciencia y todos los valores que he recibido .Por darme la vida y con ella la oportunidad de que cada día sea distinto, Subo al auto, a la barca junto al que será mi esposo, me llevo las cosas buenas y algunas penas que se que me harán mas fuerte, mas madura y que algunas las iré dejando por el camino cuando sea el momento.
Hemos llegado a nuestra casa, que contentos estamos, cuantas ilusiones, cuantos sueños, ya empezamos a hablar y también a discutir sobre nuestros espacios, sobre lo que queremos, que difícil, que añoranza de ese nido; allá me ponían limites me sentía incomprendida, pero todo se me perdonaba, no se me exigía; ahí estaba mi padre con su malhumor pero consintiéndome; si coartándome tantas cosas, es verdad y mi mama siendo complaciente aunque a veces dura y sobre exigente pero era lo conocido, lo acostumbrado, esto oh sorpresa; era bonito pero distinto a mi cuento de hadas. Quise hacer la comida que el gustaba y se me quemo y el si bien no dijo nada, prefirió levantarse el para cortarse un tomate, oh dejo todo tirado, esta bien que importa es mi amorcito, ya cambiara; pongamos una sonrisa. Lo espero contenta, a veces triste por un mal día y allí viene para decirme que todo esta bien y me siento segura, Pero oh sorpresa a veces ese hombre amado, torre de fortaleza, refugio seguro; llega cansado, saturado y no tiene ganas de contener y que desilusión no, donde esta nuestro príncipe azul, el que viene a despertarnos, el que es capaz de cortar amarras que nos separan, donde esta ese príncipe que como en el cuento de cenicienta, no le importa nuestras debilidades, miserias y nos elige lo mismo. Oh sorpresa se convirtió en hombre, que prefiere descansar, ver televisión, que apenas se da cuenta que su esposa sigue estando allí; peo bueno acaso no es maravilloso que yo crea que mañana pueda ser distinto, que el amor sigue estando allí a pesar de ….Tal vez amar ahora significa aceptar, comprender, que bueno, es hombre y no semidiós, tiene errores, miserias y puede comprenderme y amarme desde ese corazón incompleto. Pero nos cuesta mucho soltar y desapegarnos de nuestro romantiscimo .que problema no, mientras yo espero que el venga a decirme que me ama, que me traiga flores, que anhele el encuentro, la realidad me devuelve otra cara; el llega para decirme que su camisa se mancho, que su jefe no lo entiende, o llega simplemente a ver televisión y escucho que me pregunta que programa quieres ver? Y una sin estar atenta sino mas bien a lo que esperábamos le damos la espalda, Y así son los primeros momentos de inmenso amor pero confrontándose con la realidad y sobre todo comprometiéndonos, es decir acompañar con firmeza y esperanza la promesa de amor hecha y así nuestras ilusiones, algunas se van rompiendo dejando nacer esta experiencia, esta realidad que nuestro corazón va degustando, no es lo que uno soñó, y saben es mejor este hombre, es concreto, es historia, es humano y yo también lo soy y ambos tenemos miedo, estamos asustados, con varios interrogantes, pero ambos sabemos que solo contamos con nuestro amor, un amor que nace del corazón de Dios y sabemos que a veces vemos claro y a veces no: que lo que hace maravilloso el matrimonio es que elijo compartir la vida con un hombre que no siempre será lo que espero y lo que quiero, que a veces me sorprenderá porue me deje buscar, porque lo deje a el que sea el y que a veces no y tal vez se enoje, se hastié, como yo y allí esta este matrimonio que a veces me despierta el amor de Dios por el hombre por la mujer, un amor real, concreto, y así caminamos enojándonos, creyendo, a veces con dudas, pero siempre con esa llama encendida en nuestro corazón ahora otro paso, concebimos nuestro primer hijo, cuantas sensaciones encontradas, cuantas sensaciones que no entendemos, había idealizado pero estos vómitos, este cuerpo que esta cambiando, y me emociona que contengo una vida distinta a mi, una vida donde se unen dos vidas: yo puse mi parte y mi esposo su parte, una vida moldeada por Dios, tejido cada uno de sus órganos con su pleno e inmenso amor y el eligio mi cuerpo para hacerlo. Yo soy la tierra donde germina la semilla y esa tierra la acoge, la protege, la alimenta como parte de la naturaleza, del acto creador de Dios que dejo su firma y durante nueve meses lo mas bello de mi vida estará dentro mió, yo le daré parte de mi ser y le daré porque no, lo que esta relación con mi marido hizo en mi; ojala tenga palabras para expresarlo, ese hijo mió moviéndose dentro mió, la vida latiendo dentro de mi ser que hace decir alabado sea mi Dios, que me hace participar de su maravilloso acto creador, que me hace afirmar que soy realmente hecha a su imagen y semejanza y no entiendo mucho pero me veo hablando con mi madre, preguntando todo; es como si nuevamente la siento tan cerca, como en los comienzos de mi vida, también necesito ahora de su mano, la mujer la necesita, la que respeta que ella ya vivía esta experiencia, que me recuerde, así puedo comprender. En la noche, en el silencio, siento mi hijo que se mueve, cuan maravilla, diciéndome aquí estoy, al fin solos, tu y yo y celebro la mas maravillosa de las comunicaciones, la que me acerca a Dios, la que sin palabras, sin sentidos, solo con el corazón puesto allí, nos conectamos.Tengo dudas, tengo miedo, compro todas las revistas, pregunto, me aturden, a veces me hacen sentir incapaz, pobres sin el menor propósito; pero a veces los necesito porque me salvan algunas dudas y al fin decido atravesar este camino sin muchas respuestas y mas con la sabiduría del corazón.
Me pregunto como será su rostro, sus manitos su color de piel, estará bien; tengo tantos miedos. Y el gran momento llega y realmente como dice Jesús, la alegría de verlo, de tenerlo en contacto con mi piel; me hacen olvidar los dolores del parto. Mi hijo ha nacido, que belleza, que momento sublime, siento tocar las campanas dentro de mi corazón. Que pequeñito es, que frágil e indefenso y yo, cuantos miedos, pero cuanto amor para entregarle, cuantos sueños.
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